lunes, 6 de marzo de 2017

02 - El Joven de azul

En un pequeño establo, en la parte sur de la ciudad de Marka, se encontraba un joven de ropas desgastadas y llena de parches, y un gorro que apenas dejaba ver su rostro. El joven con aspecto de mendigo miró alrededor cerciorándose que nadie le viera entrando al establo. Estando adentro, cerró la puerta y la aseguro con un palo de lado a lado, volvió a mirar alrededor y no había nada más que montones de paja recogidos por montones. El joven se dirigió al espacio más amplio y descubierto. Dando un suspiro, levantó el brazo derecho delante de él y lo estiro hacia adelante desapareciendo la mano en el aire como si hubiera un agujero invisible, enseguida el joven sacó la mano y volvió a aparecer sosteniendo unos papeles en blanco con apariencia antigua. El joven levantó el brazo con las hojas y lo extendió pasándolo de izquierda a derecha, mientras lo hacía las hojas quedaban suspendidas en el aire mirándolo a él formando un semicírculo de cinco hojas con él en el centro.

Como si fuera fuego, una luz azul comenzó a consumir la ropa del joven apareciendo una elegante túnica azul oscura y un sombrero ancho con una pluma igualmente azul, en la mano izquierda apareció un báculo de madera casi del mismo alto de él, con una gema azul incrustada en el extremo de arriba, la cual tenía en el interior un pequeño destello como si fuese un relámpago. Sosteniendo con firmeza el báculo delante de él, miró la primera hoja y un escrito en letras brillantes comenzaron a aparecer a lo cual comenzó a pronunciar, eran palabras en un idioma desconocido. Conforme iba pronunciando las palabras de la primera hoja, comenzó a emanar una luz azulada del cuerpo del joven, formándose un aura rodeandolo. Al leer la segunda hoja un extraño silencio comenzó a apoderarse del lugar, no era un silencio normal, sino un silencio de que todo se había detenido, como si el tiempo se hubiera congelado. El joven empezó a leer la tercera hoja y la luz comenzó a comenzó a desaparecer, como si a sus pies hubiera un drenaje por donde  fuera siendo absorbida, paulatinamente una oscuridad absoluta caía como una cortina hasta cubrirlo todo, siendo lo único visible el joven que lo cubría el aura azulada y las hojas por la luz de la letras. Era el turno de la cuarta hoja, en la voz del joven se podía sentirse la presión que empezaba a sentir como si el aire fuera más y más denso de lo normal, aun con esto el joven seguía pronunciando las palabras. De repente empezó a sentir que todo temblaba, aun cuando todo era oscuridad, cuando solo había nada, podía sentir la presión del temblor que sacudía aquel espacio, ya no era sólo la dificultad para respirar, sino para mantenerse en pie ante aquella fuerza que lo sacudía.

La quinta hoja empezó a iluminarse, el joven pronunciaba las palabras con fuerza como si temiera fueran a ser enmudecidas ante el vacío que lo rodeaba. El temblor aumentaba bruscamente, al punto de que el joven sentía perdería el equilibrio, cosa que evitaba apoyándose con el bastón. Un sonido empezó a escucharse, como si algo se empieza a quebrar. El sonido comenzó a ser más intenso y a multiplicarse, fue cuando una luz comenzó a aparecer por debajo, eran fisuras por donde una luz multicolor intensa se filtraba. Rápidamente las fisuras aparecieron en todas partes a la vez que muchos destellos de luces multicolor. Se podía sentir que pronto llegaría el final, que llegaría al límite.

La última hoja terminó de ser pronunciada, iluminando todas las palabras que había en ella. Las grietas de luz empezaron a unirse unas con otras rápidamente hasta que un fuerte estallido se escuchó y pedazos de oscuridad cayeron como vidrios, quedando el joven enceguecido por la luz multicolor que lo rodeaba y con un zumbido en los oídos por el estallido. Todo se calmó nuevamente, el joven se mantenía en pie apoyándose con el bastón mientras mantenía los ojos cerrados por la fuerte luz que había. Poco a poco sintió que bajaba de intensidad por lo que trato de abrir los ojos lentamente para acostumbrarse. El zumbido fue desvaneciendo también en sus oídos y empezó a percibir sonidos sin distinguirlos aun. El sonido era cada vez más fuerte y claro, hasta distinguir que era una especie de música y sonidos que desconocía; podía sentir las vibraciones en todo su cuerpo. Desesperado terminó de abrir los ojos, pero aun no se acostumbraba, de repente un fuerte rugido sonó detrás de él, instintivamente, tomó las hojas que aun estaban flotando frente a él guardandolos entre la túnica y se volteo.  Sin poder ver bien una figura grande y difusa estaba delante suyo, otro gran rugido sonó y una nube de humo cubrió la figura. Gradualmente el joven recuperó la vista por completo y observando la humareda frente a él, tomó una actitud precavida y amenazadora. En ese instante, una luz roja iluminó la humareda y junto a un fuerte rugido, de entre el humo, salió una gigantesca cabeza de dragón llameante.

viernes, 3 de marzo de 2017

01 - El momento de ser un héroe.

Los aplausos y gritos se escuchaban fuertemente elogiando la presentación que se había terminado, se estaba disputando el concurso nacional de cosplay y la tercera presentación de la tarde había acabado. Ivan podía escuchar todo desde el camerino donde se alistaba para su turno, solo faltaba una presentación más para tener que pasar al escenario, mientras tanto terminaba de alistar todo para que estuviese perfecto y así tratar de calmar los nervios. Era la primera vez que se arriesgaba a participar en un concurso de cosplay y se había esforzado en hacerlo por lo alto, tanto que logró llegar a la final nacional del concurso más importante en su país y si lograba ganar competiría a nivel internacional en otro país.

Fue muy poco el tiempo que Ivan tenía de haber conocido el cosplay, alrededor de tres años y siempre le había llamado la atención cuando fue por primera vez a una convención de anime y comics. Siempre había pensado que eso de reunirse con otras personas y disfrazarse de un personaje lo más fiel posible y actuar como este, era algo que pasaba en los países lejanos, y mayor sorpresa aún fue saber que existían competencias donde los cosplayers, nombre que recibían los que hacían la actividad, hacían una puesta en escena que duraba entre 2 y 5 minutos para seleccionar el que mejor recreaba al personaje que había escogido.

En competencias pequeñas los cosplays eran sencillos al igual que las puestas en escena, nunca faltaban los que daba algo de pena ajena al ver los atuendos que llevaban, pero que de igual manera se mantenía el respeto y cierta admiración, al ser los primeros pasos de algunos. Por otro lado, cuando se trataba de competencias de mayor prestigio, el trabajo que llegaban a lograr era impresionante, era como si se hubiesen transportado de un mundo de fantasía o ciencia ficción. Las puestas en escena eran son todo un espectáculo, algunos llegando a montar en escenario dragones, robots gigantes, castillos y otros efectos para lograr transportar al público a aquel mundo.

Ivan sabía lo difícil que sería y por eso se tomó tanto tiempo, aprendiendo, practicando, probando diferentes materiales, técnicas, todo para hacer algo de lo que pudiera sentirse orgulloso y quizás ganar. Ivan pensaba que si iba a hacerlo, tenía que hacerlo con todo y no a medias. Aun con todo, estaba nervioso, era el único novato compitiendo y de ver el trabajo de los demás sentía la diferencia de años de experiencia. Entre los participantes había una criatura alta negra con la cabeza alargada hacia atrás; un arlequín de sonrisa malévola vestido con telas amarillas y rojas; una joven con vestido elegante negro, cabello blanco, alas negras y una espada; Un robot blanco, con el pecho azul, escudo rojo y rifle; Una reina vestida de negro y cabello rojo; por último, un hombre vestido con gabardina, sombrero y una tela blanca con manchas simétricas ocultandole el rostro. Era impresionante verlos, costaba creer que realmente fueran personas disfrazadas y no seres de otros mundos y más aún, que él estaba entre ellos, como uno de ellos en ese momento, algo que aún le costaba asimilar.

El cosplayer que estaba como robot regresaba al camerino luego de terminar su presentación y detrás de él venían los del staff trayendo todo lo que había montado en escenario. Ivan escucho la voz del presentador anunciando el próximo participando, a lo que escucho decir su nombre. Había llegado el momento decisivo, ya no importaba nada más, sino tener convicción de que saldría perfecto. Ivan se dirigio al escenario, el telón estaba cerrado mientras se alistaba y revisaba que la escenografía, el audio y todo estuviera en su lugar; todo estaba perfecto. Ivan cerró los ojos por un momento, estaba nervioso hasta sentir que podría desmayar, entonces el telón empezó a abrirse, todas las voces y miedos desaparecieron, solo existía el escenario; era el momento de ser un héroe.